Los auditores de la UE afirman que la energía renovable debe estar más vinculada a las políticas rurales

Los auditores de la UE afirman que la energía renovable debe estar más vinculada a las políticas rurales

Según un nuevo informe del Tribunal de Cuentas Europeo, la UE debería aprovechar más las sinergias entre sus políticas de fuentes de energía renovables y de desarrollo rural. Tras examinar el vínculo entre la energía renovable y el desarrollo rural, los auditores llegaron a la conclusión de que existían posibles sinergias, pero que buena parte de este potencial no se ha explotado todavía.

Hay varios programas de financiación nacional y europea disponibles para incentivar la producción y el uso de la energía renovable, y una de las fuentes de la UE es el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader). Sin embargo, los auditores constataron que la Comisión Europea no podía facilitar información exhaustiva actualizada del apoyo financiero a la energía renovable, tanto general como específica del Feader.

En palabras de Samo Jereb, Miembro del Tribunal de Cuentas Europeo responsable del informe: «La financiación del desarrollo rural puede contribuir al logro de los objetivos de energía renovable europeos y nacionales, pero las zonas rurales deberán beneficiarse de las ayudas a la energía renovable procedentes de los fondos de desarrollo rural, y, en este sentido, la Comisión Europea no ha aportado suficientes aclaraciones u orientaciones.
Los auditores visitaron cinco Estados miembros: Bulgaria, Francia (Baja Normandía), Italia (Toscana), Lituania y Austria. Constaron que la mayoría de ellos no utilizaban los fondos de desarrollo rural para otorgar prioridad a proyectos de energía renovable que también podían contribuir al desarrollo rural sostenible. Si bien muchos de los proyectos visitados obtuvieron resultados económicos y medioambientales positivos, los Estados miembros también financiaron proyectos que proporcionaban un beneficio económico a sus titulares pero escaso impacto positivo en las zonas rurales. En general, la política de la UE sobre energías renovables podría ser más explícita en cuanto al establecimiento de las condiciones para vincular de manera eficaz la energía renovable al desarrollo rural. Los auditores consideran que el marco de la política de energía renovable que actualmente se debate puede mejorar la situación. Pero ni el actual marco de sostenibilidad sobre bioenergía ni el marco propuesto proporcionan una base adecuada para proteger las zonas rurales suficientemente contra riesgos medioambientales y socioeconómicos ni para maximizar el potencial de desarrollo sostenible. 
Los auditores formulan las recomendaciones siguientes: 

• Al diseñar su futura política de energía renovable, la Comisión y los Estados miembros deberían tener en cuenta las necesidades de las zonas rurales. 
• La Comisión, el Parlamento Europeo y el Consejo deberían diseñar el futuro marco político para la bioenergía de forma que ofrezca mejores salvaguardias contra el suministro insostenible de biomasa para energía. Además la Comisión debería: 
• especificar el propósito y la función del apoyo del desarrollo rural a las inversiones en energía renovable; 
• exigir que los Estados miembros aporten información pertinente sobre los logros programáticos de los proyectos de energía renovable en sus informes anuales de ejecución de 2019; 
• reforzar con los Estados miembros la necesidad de prestar apoyo solo a proyectos de energía renovable viables con un beneficio claro para el desarrollo rural sostenible, especialmente cuando se trate de apoyo del Feader. 

Se entiende por energía renovable la generada a partir de fuentes renovables no fósiles que se reponen a lo largo de una vida humana. Tanto su producción como su consumo han aumentado en la UE, pero se necesitan mayores esfuerzos para cumplir los objetivos de energía renovable de la Unión de alcanzar un 20 % de consumo de energía final generada a partir de fuentes renovables para 2020 y al menos el 27 % para 2030. Es crucial utilizar más energía renovable para que la UE reduzca sus emisiones de gases de efecto invernadero con el fin de cumplir el Acuerdo de París sobre el cambio climático de 2015. Según un estudio de la firma de consultoría energética Ecofys, en 2012 se pagaron 99 000 millones de euros de dinero público para apoyar el sector de la energía en la UE, principalmente con cargo a los presupuestos nacionales, de los cuales 40 000 millones de euros fueron para energía renovable. La Comisión presentó su propuesta de Directiva relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables en noviembre de 2016. El Consejo acordó un enfoque general y el Parlamento Europeo adoptó las modificaciones en enero de 2018. El Consejo prepara su posición para la primera reunión trilateral. El informe especial n.º 5/2018 «Energía renovable para un desarrollo rural sostenible: posibles sinergias significativas, pero en su mayoría no materializadas en la práctica» puede consultarse en el sitio web del Tribunal (eca.europa.eu) en 23 lenguas de la UE.